¿Dosis diaria 1 mg vs. 5 mg?

Ácido Fólico No Metabolizado en Sangre

Existe una creciente preocupación por la exposición al Ácido fólico no metabolizado, que resulta de la ingesta de Ácido fólico que satura la capacidad metabólica hepática, y puede estar asociada con efectos adversos.

Los estudios siguen investigando en las mujeres de edad reproductiva el efecto de la administración diaria de suplementos de Ácido fólico con concentraciones entre 1.1 mg a 5 mg.

El metabolismo del Ácido fólico involucra la conversión a tetrahidrofolato con un paso que es catalizado por la enzima Dihidrofolato Reductasa (DHFR).

La expresión y actividad de DHFR en hígado es relativamente bajo, tal que con dosis orales mayores de 260 a 280 µg se puede saturar su capacidad metabólica hepática, lo que resulta en aparición de Ácido fólico “no metabolizado” en sangre.

Respaldo Científico

Dos estudios han demostrado la presencia de niveles detectables de Ácido fólico no metabolizado en muestras de plasma en ayunas después de 8 a 14 semanas de suplementación con 400 µg/día de Ácido fólico. Esto sugiere que la ingesta diaria de más de 400 µg de Ácido fólico satura no solo la actividad DHFR hepática, pero también la captación celular y mecanismos de eliminación renal.

Existe un gran debate sobre si la exposición a Ácido fólico no metabolizado representa un riesgo para la salud.

Surge así la preocupación por el uso de dosis altas, ya que se superaría la capacidad metabólica del organismo, con la consiguiente acumulación plasmática de Ácido fólico sintético no metabolizado. Diversos autores observan una relación entre el uso de Ácido fólico en dosis mayores a las recomendadas y efectos adversos en recién nacido. Concluyen que dado que no hay una evidencia clara y suficiente, es importante vigilar la ingesta y dosis adecuada de Ácido fólico previo y durante el primer trimestre del embarazo.